Sin pertenencias

Ventura está atribulado con los dramas frente a su proa. No han dejado de pasar botes sin alientos visibles de vida, pero sabe que a casi nadie le interesan los cuerpos migrantes que viajan sin pertenencias. Un Humano sin pertenencias, lo sabe porque lo entendió hace muchos años, es un humano en minúscula y hasta sin hache, un Umano. Bien lo sabe el bichicome homeless perroflauta pordiosero linyera vagabundo mendigo… (póngase el nombre que primero le venga a la cabeza cuando enfrenta a las personas castigadas a la exclusión cuando las cruza por las ciudad) que arrastran carritos bolsas atados de tela maletas…, con sus pertenencias más preciadas a las que nunca renunciarían por un techo para dormir.

Por la banda de babor, un campamento de haitianos en Texas es brutalmente desmantelado por la patrulla de fronteras estadounidense a caballo, tipo cowboys. Las imágenes del hecho llaman la atención. Por los caballos, no nos engañemos, que la brutalidad ejercida y las victimas de la misma está naturalizada con natural pasmo de las razones técnicas que diría la ministra de trabajo española y está acertada aunque debamos desconfiar de la metáfora hartos de la brillantez puntual y las razones técnicas del día a día. Sin embargo, una colega de mirada inquieta queda atrapada por una imagen: el cowboy uniformado persigue, golpea e intenta retener a una persona por su camiseta que corre sin soltar sus dos pequeñas bolsas de plástico donde están sus pertenencias. El periplo de la migración haitiana rumbo a Estados Unidos conlleva años, miles de kilómetros,  climas, desprecios, hambre, miseria. Pero siempre dos bolsas de pertenencias.

Por la banda de estribor, el volcán Cumbre Vieja de la isla de La Palma va a su bola y a falta de contenidos de extrema gravedad, con muertos y heridos para la audiencia, los medios de comunicación ponen el foco en las victimas y su drama humano, con hache, que supone elegir en una hora las pertenencias que salvan o dejan atrás. ES UN DRAMA. La vida sin pertenencias es un DRAMA. Un DRAMA que podría volver a las personas Umanas, linyeras, haitianas. Para qué vivir, se preguntan en la cresta emotiva de la ola, sin pertenencias. O con escasas pertenencias.  Da igual cuáles, pero no la cantidad de lo poseído.

Las pertenencias nos distinguen diferencian nos vuelven deseados denostados excitantes deprimentes amados desamados coherentes absurdos invitados rechazados visibles invisibles y, sobre todo, valorados como posibles y no posibles … Elegir en una hora no parece complicado piensa Ventura que ya bastante tiene con aguantarse, pero cada uno tiene su respuesta y sus asideros vitales.

Publicado por

carlosdeus

Periodista independiente

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s